La séptima Noche de los Museos de Buenos Aires tuvo lugar el 13 de
noviembre último y asistieron a ella casi 600 mil personas. Dicho evento de la
cultura porteña no fue ajeno a la actividad de nuestro barrio, Parque Patricios,
que ha contado con la participación de ocho de sus museos, entre ellos el Museo
Bernasconi, el Museo y Casa cultural Tomás Espora y el Museo Doctor Genaro
Giacobini, por citar algunos.
En este contexto hay que mencionar y destacar el aporte de la librería y
galería de arte Vuelvo al Sur,
situada en La Rioja
al 2100. Agenda Parque Patricios visitó
esta casa de libros y arte de géneros varios para entrevistarse con Soledad
Navarro, artista plástica y docente encargada de la galería.
La historia de Vuelvo al Sur es
una historia larga: comienza en los ochenta, con la vuelta a la democracia. La
librería llegó a la calle Rioja hace veinticinco años, en sus inicios, debió
compartir su actividad con la que hasta ese momento había sido la principal: en
el local había una perfumería. Cuenta Soledad: “Nací en esta casa. Mis padres
tenían una perfumería que era un local chico adelante con vivienda atrás.
Después hubo una reforma, ampliaron el local y fuimos a vivir a la vuelta,
sobre Caseros”. Así, cuando la perfumería empezó a trabajar menos, a Soledad y
a Jorge, su marido, se les ocurrió integrar primero papelería y después libros,
de este modo los artículos de belleza y los perfumes fueron cediendo su lugar a
las letras que hasta hoy habitan el lugar.
Paralelamente, ya desde sus comienzos, se desarrollaban en el primer
piso distinto tipo de talleres, había entonces actividades culturales varias,
que encontraron su ocaso en los noventa. En ese momento la librería continuó de
algún modo sola sin el tránsito y la compañía de quienes se encontraban a leer,
escribir, pintar o aprender en su seno.
Vuelvo al Sur es parte del trabajo de Soledad y su familia, ya que entre su esposo y Tamara,
hija de ambos, atienden la librería acompañados por Catalina, la beba de año y
medio de Tamara y hasta el momento primera y única nieta de sus abuelos
maternos. A las actividades las maneja cada uno por su lado: Tamara y Jorge en
la librería, Soledad en la galería. Afirma Soledad que “la reinauguración del
espacio tiene que ver de algún modo con el polo tecnológico”, con aprovechar el
crecimiento que se espera para Parque Patricios en relación al mismo. Desde
2009 está funcionando otra vez la faceta artística del local, ha participado ya
de La Noche de
los Museos 2009 y 2010 y ha habido varias muestras. Cada una de las
exposiciones ha sido de convocatoria abierta en cuanto a los artistas y a las
disciplinas. En 2009 la consigna de la convocatoria fue la de ‘señaladores de
artistas’, en conmemoración del Día Internacional de Libro, 23 de abril, y como
modo de ensamblar las dos actividades principales que se realizan en este
complejo de la cultura. En ese momento se inauguró el primer salón de
exposiciones, “con las reformas del año pasado pudimos organizar espectáculos
de tango, poesía, bailes, talleres”. En 2010 tuvo su apertura otro salón más.
Entre quienes participaron de las muestras hubo “artistas amigos y del barrio,
de la docencia y del IUNA”. Uno de los artistas mimados del espacio es el
escultor Antonio Oriana: algunas de sus obras se lucen en el ascenso hacia el
primer piso en el que se encuentran las obras expuestas. La convocatoria,
también abierta, del año próximo es la de ‘libros de artistas’. Actualmente y
hasta el 31 de diciembre estará la exposición ‘Verano Porteño tango’ de
pintura, escultura, fotografía y objeto cuya curadora es Laura Galimberti.
La relación de Soledad con el arte comenzó tempranamente y en el barrio
durante su primera infancia: “Fui al
Bernasconi, jardín de infantes y primaria, y ahí empecé en el Club de Niños
Pintores. A los cinco años gané un primer premio en Concurso de manchas”. Más
tarde estudió Bellas Artes, luego Arquitectura de interiores, se dedicó mucho
tiempo a la decoración, y, por último, Artes visuales con orientación en Arte
digital en el IUNA. Se trata de “reemplazar un poco los pinceles por el mouse”,
nos explica. En relación con esto, su deseo es el de fomentar y difundir el
arte en general y el digital en particular ya que, como relata: “en muchos
casos no se lo incluye dentro del arte, se le da menos valor que a otras artes
como la pintura o la escultura. Se trata de una disciplina relativamente nueva
que implica mucho trabajo, muchas horas delante de la computadora, para una
obra puedo utilizar cuatro o cinco programas, un trabajo de arte digital puede
ser de años”. La idea es que en lo próximo haya un salón exclusivamente
dedicado al arte digital.
Acerca del polo tecnológico, Soledad opina que “es interesante por
cuanto traerá cambios al barrio, aunque aún lo que puede verse es poco. Lo que
yo recibo de la gente es que hasta que no vean que pasa algo, no van a hacer
nada, hay mucha especulación respecto del tema inmobiliario, aumentaron mucho
las propiedades. Estamos esperando, no viene todavía gente de otros barrios.
Hay que esperar a ver qué pasa”. En cuanto a esto, Soledad está armando una
página web del distrito tecnológico, una guía de información barrial de
servicios, se trata de un proyecto personal, particular y privado, que no tiene
que ver ni con el gobierno ni con la
Cámara de comercio: “No había en el barrio y todo barrio
tiene su página web, es fundamental que tengamos una, estamos todos muy
desconectados, así que cuando recorro y me acerco a los locales, a los vecinos,
aclaro que no pertenezco a ningún organismo oficial, la difusión es sin costo”.
Los artistas interesados en participar y los vecinos amantes del arte
pueden informarse sobre la agenda de actividades de Vuelvo al Sur en www.vuelvoalsur.com.ar
.

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