viernes, 15 de noviembre de 2013

heroína de lo cotidiano: de ferias y foros/ 2011

La persistencia: héroes (heroínas) de lo cotidiano

Mirta Pompilio es vecina de Parque Patricios, y este nombre propio no remite en su vida solamente al lugar en el que se encuentra su casa, en el que trabaja, sino a algo mucho más amplio cuyo alcance sobrepasa el fin de la frase “vivo en…”. Para Mirta, el barrio es su casa. Y como la casa, requiere de presencia y cuidado, de atención y afecto. El trabajo que Mirta dedica a este barrio del sur de nuestra ciudad ha sido reconocido en oportunidades varias y por distintas organizaciones. Hace veinte años trabaja en la feria del Parque y en el Foro de la Memoria desde su inauguración, en 1997, hace ya catorce años. En la feria tiene puesto en el que comercializa accesorios para el cabello, en el Foro, es secretaria general, título que implica una suerte de tareas dispares y a las que hay que acomodarse, como un comodín en la escalera o la flor, Mirta se las ingenia para cubrir los horarios cambiantes según el día en que hay que estar para abrir, para cerrar, para acompañar, el espacio del Foro, y es, consecuentemente, custodia, encargada, o, mejor, ‘cuidadora’, si se me permite el neologismo que no cuenta con las connotaciones policiales o jerárquicas de custodia o encargada, en gran parte, de que el Foro funcione y de que lo haga bien. Además, Mirta es madrina del ‘Rincón de los amigos’, el espacio del Parque en el que los vecinos se dedican al folklore y que surgió de la mano de la feria hace ya quince años atrás.
Agenda Parque Patricios estuvo con Mirta algunos (varios) domingos atrás, acompañándola en su lugar de trabajo: la feria, compartiendo el siguiente diálogo del que nació la siguiente entrevista.

Agenda Parque Patricios (APP) -Mirta, ¿hace cuánto estás acá en la feria?
Mirta Pompilio (MP) -En la feria estoy desde el año ’91 y en el barrio estoy desde el año ’86. Meses después, justo la fábrica en la que yo trabajaba estaba en problemas y nos íbamos a quedar sin trabajo, se inauguró la feria y entré. Cuando se cerró la fábrica he hecho otras cosas también, empecé con la feria, pero de la feria no se puede vivir, así que empecé limpiando oficinas, después como se ganaba muy poco seguí cuidando chicos. También está la revista esa… La Bocina, ahí puse un aviso para cuidar chicos, hacía trámites bancarios y limpiaba oficinas. Seguí hasta hace siete años más o menos, cuando los chicos que yo cuidaba se fueron a vivir a Canadá. A Tomás lo cuidé desde los tres meses hasta los 7 años, y ahora me mandan las fotos: mide 1,80 mts. Después estuve un tiempo cuidando a mi nieto y ahora no lo cuido más. Estoy con el Foro, con la feria y la jubilación.
APP -¿Cuáles son tus tareas en el Foro?
MP -Nada en particular, soy la secretaria general. Estoy desde la inauguración en el ’97. En ese momento, De La Rúa era jefe de gobierno y había un plan que se llamaba “Memoria en los Barrios”, todos los barrios festejaban su día. Justo estábamos cerca del 11 de septiembre, y vi un cartel que decía que todos los que quisieran ocuparse del barrio se reunían los jueves en el Bernasconi. Entonces fui, un poco con la idea de que si a nosotros la feria y el barrio nos daban la posibilidad de trabajar, nosotros les debíamos algo cultural. Igual nosotros ya veníamos haciendo cosas, habíamos festejado varias veces el día del niño, una vez con el club Huracán, después con el polideportivo de Pepirí otras dos veces, allá por el ’91, ’92, hacíamos carreras de embolsados, juegos, chocolatada.
APP -¿Había concurrencia?
MP -Sí, los chicos se enganchaban muchísimo. Para el día de la primavera hacíamos un concurso de máscaras. Los chicos traían papel, cartón y armaban la máscara acá. En una oportunidad hicimos un desfile de modas. Festejábamos el carnaval, cuando todavía no se hacía carnaval en el barrio, fue el primer año que debutó la murga ‘Pasión Quemera’, fue en el año ’92, ’93. Estaba Félix, el primer director. Hicimos un corso chiquito, un concurso de disfraces para todos los chicos. Fuimos a gestionar un escenario y no nos dieron pelota, entonces pudimos conseguir un camión y lo pusimos en la vereda (a modo de escenario). Hubo regalos para todos los chicos, no era el carnaval de la reina y el rey, todo chico que subía disfrazado al escenario tenía derecho a llevarse algo.
APP -Vos estás hace mucho tiempo en la feria ¿los compañeros han ido cambiando o son los mismos?
MP - De los compañeros de los inicios queda una sola persona, salvo los libreros que están todos. Después sí hay gente que está hace 14, 15 años.
APP – Y, ¿a qué pensás que responde el cambio/ la rotación de los feriantes?, ¿no es tan buen negocio ya?
MP - Un poco puede ser que no sea muy buen negocio, no sé si como antes, la feria implica mucho sacrificio, hay que venir, hay que estar y la gente quiere todo servido, por eso se termina cansando. Ahora no estamos aceptando invitados, pero por ahí antes venía alguno y después cuando se iba nos decía: ‘bueno, pero yo no vendí tanto’. Cuando nosotros empezamos lo hacíamos con cartones de fruta, y directamente no vendíamos. Por ahí, había chicos jugando a la pelota, recibíamos un pelotazo y alguien les decía: “mirá, nos van a romper la mercadería” y nos contestaban: ‘y vos estás invadiendo nuestro parque, nosotros nacimos acá’. Entonces primero hubo que acostumbrar a la gente a la feria, a que nos aceptaran como vendedores. Me acuerdo de una vez, hacía unas dos semanas que estábamos, una señora venía con un bebé en un cochecito donde dejó la billetera y se la robaron, entonces le dijeron: ‘¿cómo no te la van a robar si están todos estos negros feriantes?’. Para muchos, estabas en la feria y eras un ladrón, un delincuente.
APP -¿Con el tiempo eso fue cambiando?
MP -La gente se fue acostumbrando, además ven que tratamos de  devolverle al barrio algo social, como el Patio Folklore, traemos números de actuación, gratuitos… Lo organizamos nosotros. Hay versiones de que no, pero sí. Queríamos traer más gente, público, entonces se nos ocurrió probar distintas cosas, tuvimos títeres, circo, tuvimos gente que tocaba cumbia, rock, tango, malabares, de todo. Y con lo que más se enganchó la gente fue con el folklore. Al principio por ahí no venía mucha gente, tenemos fotos en  que están los músicos y cinco personas escuchando, pero ellos fueron constantes. Yo me daba cuenta de que cuando se hacía el receso en Mataderos[1] esto se llenaba de gente, entonces yo decía: ‘me voy a dar cuenta de que crecimos cuando de marzo a abril siga habiendo la misma cantidad de gente’ y pasaron cinco años para que pudiera pasar eso. El Patio Folklore surgió por la feria hace 15 o 16 años atrás. Convocamos a un músico, Sergio Bustos, que justo estaba por migrar a Córdoba, y él nos presentó a un violinista, Jorge Gordillo. Vino en diciembre un par de veces, después se  fue a hacer temporada a Mar del Plata y, cuando volvió, empezó a hacerse una vez por semana, los domingos, después de un tiempito: costó, al principio conseguir el sonido, pero en febrero arrancó el Patio Folklore.  
APP -De ahí en adelante, ¿hubo algún tipo de complicación?
MP -Sí, en un momento siempre venían del gobierno de la ciudad y amenazaban con que nos lo iban a levantar, pero después vino Eduardo Sábato como director del CGP[2] 4, a nosotros nos habían dicho que él quería levantar el Patio Folklore. Entonces vino, justo habíamos tenido un problema con la luz y yo estaba mal porque se nos había quemado uno de los chicos del camión (sic), él pasó, nos saludamos y estaban cantando y bailando a capela. Lo fui a buscar y le pregunté: ‘¿vos viste lo que es esto?’, ‘sí, me encanta’, me respondió, ‘y entonces porque me lo querés levantar’, ‘no, yo no te lo quiero levantar’. Entonces ahí hicimos una reunión en el CGP y me dijo que bautizáramos el espacio, entonces pusimos un cartel que decía: Patio Rincón de los Amigos, el padrino fue Jaime Torres. La primera intención fue que la gente votara el nombre pero como estaban viniendo dos grupos a tocar y el público estaba dividido, unos querían que se llamara el Patio de Juan Guerra y otro querían que fuera el Patio de Gordillo. Entonces como yo sabía como se ‘manejaba’ el tema de la votación, le pusimos como nombre ‘El Rincón de los Amigos’, somos todos amigos, ni Juan, ni Jorge. Mi inquietud por el trabajo social empezó acá en la feria, esto fue como el disparador.
APP -¿Y cómo es el trabajo en la feria? ¿Qué es lo que te gusta más? ¿Qué tiene de bueno y qué de malo el trabajo en la feria?
MP- Lo más difícil del trabajo en la feria es la ingratitud de algunos compañeros. Uno tiene que venir, limpiar el piso, tener todo preparado y ellos vienen, se sientan a vender y les importa tres cornos lo que a vos te sucede. Eso es lo que a mí a veces me tiene mal. En una oportunidad, me robaron en esta feria siete bolsos. En septiembre del año pasado me robaron $1800 en mercadería que después estaban vendiendo detrás de la calesita. Yo justo estaba pasando una situación económica bastante mala y cuando me robaron se me caían las lágrimas, y sentí de repente que mi tristeza caía mal, yo no lloraba a los gritos, nunca lloro a los gritos. Yo sufro en silencio, lloro en silencio y no ando con mis problemas tirándoselos a la gente. Mi hija se había separado y yo había tenido que sacar un crédito para sacar la escritura del departamento para darle la garantía y estaba cobrando $350 de la jubilación, de repente que me robaran $1800 en mercadería para mí era espantoso. Pero bueno, me fui arreglando, iba, trabajaba en las peñas hasta las cuatro de la mañana, y después a las ocho ya estaba en el Foro esperando que la gente viniera a buscar su mercadería y viniendo a ver (a la feria) quién había armado, quién no, eso nadie lo reconoce.
APP -¿y el lado positivo?
MP -Lo positivo es la cuestión de lo social, el reconocimiento de los vecinos. Como vecina tengo tres o cuatro plaquetas que me dieron. Tengo dos para el día de la mujer, una que me dieron el otro día[3] y otra que me habían dado el año en que a Ibarra lo echaron por lo de Cromagnon. Cuando Parque Patricios cumplió 102 años también me dieron otra por colaborar en la organización. Como decana del barrio, el Foro de la Memoria me entregó un diploma en Pompeya. Después fui Vecina Participativa 2000, 2001 y creo que 2003. Si no estuviese en la feria creo que nunca me hubiera involucrado con el trabajo social. Yo siempre digo que a pesar de la ingratitud y de todas las cosas que pasan, que me duelen porque soy muy sensible, si tuviera que hacer todo lo que hice y me pasara lo mismo que me pasó, de todas maneras. lo volvería a hacer.
APP -¿Y en la feria como es la organización? ¿Cada uno tiene su espacio, cómo lo organizan?
MP -Cuando empezó la feria éramos ciento cinco personas, en esa época estaban primero los artesanos, después los manualistas y los coleccionistas, que con el tiempo fueron desapareciendo.
APP -¿Qué serían los manualistas?
MP -Por ejemplo, lo que hago yo que coso, hago los moñitos pero no modifico el material, el artesano es el que modifica el material. Nos organizábamos, por antigüedad, por ahí unos se iban yendo y los que quedaban ocupaban su lugar. Cada uno respetaba su rubro. Ahora hay puestos que son poli-rubro, no se respetan los códigos, y, si decís algo, es para pelea, entonces uno a veces opta por no decir nada. Además, están los manteros. Ya no se respetan las normativas de la feria. En la época de Menem, cuando Grosso era intendente, quisieron desaparecer la feria, nos la pasamos 8 años de acá para allá luchando para que eso no ocurriera. Ahora hay inspectores, pero es difícil volver a establecer los códigos después de 8 años de libre albedrío.  
APP -¿y en el Foro cual es tu trabajo?
MP -Al el foro voy, abro los días que no pueden venir los profesores. También allá guardamos mercadería[4], así que voy los lunes a la mañana y ordeno todo, limpio. Después si hay algún taller voy a abrir. Los domingos hay uno de ajedrez y yo me quedo con ellos hasta que se cierra. Los martes voy a la clase de computación, después le abro a la profesora de gimnasia. A la tarde hay clase de yoga, después inglés y ya me quedo a cerrar. Si viene Manuel[5] cierra él, sino me quedo yo. El miércoles no voy, salvo que me diga: ‘mirá Mirta, no llego’ o alguna cosa así. El martes voy a un taller a la Manzana de las Luces con Paula Mujica Lainez, Vivencias  Barriales. Después de 57 años volví a mi escuela en Haedo, estaban las placas que habíamos regalado, con el nombre de cada aula. Había cambios, sí, es una escuela que hizo Perón, chiquita.
APP -¿de la primaria o la secundaria me estás hablando?
MP -Primaria, secundaria no hice yo. Y volví, fue tan lindo, tan emocionante, pensé que ni siquiera iba a poder hablar.
APP -¿Cómo fue? ¿Se te ocurrió a vos? ¿Fue una idea de los participantes del taller?
MP -Es porque el taller trata de eso,  vos contás cómo era tu barrio cuando eras chica, qué hacías, a qué jugabas, cómo eran las calles y después vas a la escuela. Previamente va Paula, habla con la directora e invita a los chicos para hacer un trabajo por el barrio, después se hace el encuentro entre todos. Los chicos nos hacen preguntas. Les contamos cómo era el barrio, hasta donde había casas. Por ejemplo les decimos que no había televisión y nos dicen: ¿pero cómo no se aburrían? Entonces les contamos todo a lo que se jugaba, por ejemplo, cómo podías hacer una balanza con un ladrillo, una maderita y jugabas con eso. Los chicos se enganchan mucho, el año pasado hicimos Flores, Floresta, Haedo y Versalles, los barrios de cada uno de los compañeros del taller. Es lindo ver distintas realidades.
APP -¿Cómo te enteraste del taller?
MP -Por Canal 7, estaba viendo el programa ese de Federica País a la mañana, y dijeron que en la Manzana de las Luces daban un curso sobre vivencias barriales para personas de la tercera edad gratuito.
APP –Era justo para vos…
MP -Sí, aparte mi hija se había separado y yo había dejado de cuidar al nene, entonces estaba sola en casa y me dije: ‘si me quedo acá voy a pensar, voy a extrañar al nene, qué sé yo…’. Empecé y, la verdad, es una experiencia hermosa.-








    




[1] La feria de ese barrio (N. del E.).
[2] Centro de Gestión y Participación.
[3] El 8 de Marzo de este año.
[4] De los feriantes.
[5] Vila, presidente del Foro.

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